Con una plantilla casi finiquitada, y tras haber cerrado el fichaje del central Miguel Goñi hace unos días, el equipo rojillo se ha hecho con los servicios de Saúl García, por el que llevaba suspirando durante las últimas dos semanas. Su incorporación en el equipo verdiblanco se produjo a comienzos de temporada. Un caso extraño, puesto que se realizó cuando Pedro Menéndez y José María Amorrortu, encargados de la parcela deportiva, todavía no habían pisado los Campos de Sport de El Sardinero.
El club pejino hará oficial en las próximas horas la incorporación de Saúl García en calidad de cedido hasta final de temporada
Una pretemporada difícil para el de Bezana. Tras apenas unas semanas entrenando a las órdenes del capataz Javi Rozada, una pubalgia inesperada entraba en escena y dejaba a Saúl fuera de los terrenos de juego casi un mes. Cuando regresó, fue puesto a prueba. El Racing decidió testear al jugador para decidir si mantenerlo en el primer equipo, o, por el contrario, cederlo. Pero, de nuevo, unas molestias lo apartaron del grupo. La opción de inscribirlo en el Rayo Cantabria no se ha tenido en cuenta, dado que, por contrato, no va a jugar en el filial o en tercera.

Variedad en el ataque
En la temporada pasada, su participación fue intermitente. De nuevo, al igual que durante esta preparación veraniega, los problemas musculares determinaron su estado físico, y no le permitieron mostrar todo su potencial en la localidad del Besaya, el cual es bastante amplio. De 28 jornadas disputadas, debido a la pandemia, fue partícipe en 18 de ellas. 12 en el once inicial. Y tan solo un gol.
Un refuerzo al que, si las lesiones lo respetan, puede ayudar ampliamente a un club pejino que busca la permanencia
Velocidad, desborde, calidad. Son tres de sus mayores cualidades. Puede actuar en cualquier frente de ataque. Bien por la derecha, por la izquierda, o enganchado, por detrás del delantero, en la mediapunta. Incluso, dado el sistema de juego del CD Laredo, que suele alinear a dos delanteros, puede actuar acompañando al ‘nueve’ con el que juegue. Un refuerzo al que, si las lesiones lo respetan, puede ayudar ampliamente a un club pejino que busca la permanencia tras su regreso a segunda división b, treinta años después.