Álvaro Fernández se ejercita durante un entrenamiento con el CF Rayo Majadahonda (izquierda) y con el Málaga CF (derecha). Foto: CF Rayo Majadahonda y Málaga CF.

Álvaro Fernández, la "venganza" es un plato que se sirve frío

Álvaro Fernández se ejercita durante un entrenamiento con el CF Rayo Majadahonda (izquierda) y con el Málaga CF (derecha). Foto: CF Rayo Majadahonda y Málaga CF.

El CF Rayo Majadahonda consiguió el pasado martes frente al Málaga CF el pase a la siguiente ronda de la Copa del Rey, y lo hizo gracias al trabajo colectivo que fue culminado con el gol de Rubén Sánchez. El delantero de Sonseca, que recibió el cariño de una aficionada menor de edad que estaba convencida de que marcaría, se llevó gran parte de los elogios. Puso fin a una racha de tres meses sin marcar en un partido sumamente importante para los majariegos. Sobre todo para dos de ellos, Héctor Hernández y Álvaro Fernández.

el de arganda eliminó al málaga cf, club que en 2019 le apartó después de no querer prolongar su contrato

El primero de ellos no partió de inicio, pero sí tuvo algunos minutos. Su estancia en el conjunto boquerón fue mucho más corta que la del guardameta, que estuvo alrededor de tres años allí. El argandeño finalizó su etapa formativa en el club después de abandonar el Real Madrid CF. Sus primeras temporadas con la elástica blanquiazul fueron prácticamente perfectas, e incluso la selección española se fijó en él para debutar en categorías inferiores. Sin embargo, cuando le trasladó al club su intención de no prolongar su contrato, empezó su “declive”.

El Málaga CF decidió apartarle y estuvo durante muchos meses sin jugar. A su llegada al RC Celta de Vigo ‘B’ vivió a la sombra de Fran Vieites primero, y de Patrick Sequeira después. El actual portero del CD Lugo parecía haber perdido la titularidad una vez fue expulsado en el encuentro ante la Penya Deportiva de la temporada 2019/20, sin embargo, Álvaro sufrió ante el CF Rayo Majadahonda, su actual equipo, una lesión en el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda que le obligó a estar un tiempo alejado de los terrenos de juego. Cuando regresó, el costarricense Sequeira se había ganado ya la confianza de Onésimo, que sí le ofreció algunos minutos al madrileño entre los meses de febrero y mayo.

volvió a colocarse bajo palos en competición oficial siete meses después de su último partido

Su último partido en competición oficial hasta el martes era el del playoff de ascenso a Primera RFEF contra el Burgos CF, que se celebró el pasado 9 de mayo en El Plantío y que terminó con victoria por la mínima del equipo dirigido por Julián Calero sobre el filial celeste. Alrededor de siete meses ha tenido que esperar para colocarse de nuevo bajo palos, y algo más de dos años para quitarse la espina que quizá se le quedó clavada cuando el Málaga CF tomó la decisión de frenar de golpe y porrazo su gran proyección. Recuerden, la “venganza” se sirve en plato frío.