Maider es la actual coordinadora general del fútbol femenino del Levante UD. Imagen: Levante UD

Maider Castillo: "El fútbol femenino ha crecido en todos los sentidos"

Maider es la actual coordinadora general del fútbol femenino del Levante UD. Imagen: Levante UD

Maider Castillo (Eibar, 3 de agosto de 1976) siempre supo que quería ser futbolista. Hija del exjugador de la SD Eibar, Jesús María Castillo Txitxia’, confiesa que su idilio con el balón era algo que llevaba en los genes. Pese a que hasta los 14 años no empezó a jugar al fútbol como tal, debido a las limitaciones de la época, Maider se ha convertido en todo un referente dentro del fútbol femenino.

La central dio sus primeros pasos en el Eibartarrak FT, época en la que compaginaba su pasión con los estudios de Educación Física en Vitoria. De ahí, pasó dos años en el AD Torrejón pero confiesa que prácticamente hasta su llegada al Levante UD, el fútbol era para ella un hobby. Maider se ha convertido en uno de los grandes referentes del club granota, al que defendió en los terrenos de juego durante 14 temporadas. Tras su retirada, la entidad levantinista le abrió sus puertas, primero como entrenadora y, actualmente, como coordinadora general del fútbol femenino.

Maider ha estado en el Levante UD Femenino 14 temporadas, en las que ganó 4 copas de las reina y una superliga

P. Actualmente seguro que las cosas son muy diferentes a cuando tú eras pequeña. ¿Cómo nació tu afición por el fútbol? ¿Fue fácil para ti elegir ese deporte en aquellos años?

R. Yo vengo de familia de futbolistas, mi padre jugó en la SD Eibar y es algo que he tenido en los genes. Tengo un hermano que tiene un año más y siempre iba detrás de él con un balón en los pies. Mi padre quería que el niño saliera futbolista y salió la niña. Es algo que me ha venido de serie, desde muy pequeña he ido con un balón en los pies.

P. ¿Cómo recuerdas esos primeros años jugando a fútbol? ¿Era algo normal?

R. Evidentemente, normal no era. Pero más que no fuese normal es que era complicado porque no había las facilidades, ni las bases ni las estructuras que hay ahora. Yo jugaba a fútbol sala en el colegio, había una liga interescolar y yo hasta lo 14 años no pude jugar a lo que es fútbol. En aquella época tan solo había un equipo amateur en el pueblo, no había categorías inferiores en fútbol femenino como hay ahora. Entonces yo hasta lo 14 años no jugué a fútbol así que no tiene nada que ver. Para mí el fútbol al final hasta que llegué al Levante UD fue prácticamente un hobby. Yo compaginaba fútbol con estudios, me saqué la carrera en Vitoria, vivía allí, y entrenaba dos veces a la semana con mi equipo, jugaba el fin de semana, y me volvía el mismo día. Era otra época. Es verdad que a nivel dedicación prácticamente era la misma, salvando las distancias, pero al final los recursos, las estructuras, el trabajo… no eran lo mismos.

“Hasta los 14 años no pude jugar al fútbol como tal porque no había categorías inferiores de fútbol femenino”

P. Con el paso del tiempo fuiste viendo que podías hacer de tu pasión tu profesión. ¿Ha sido fácil para ti poder dedicarte al fútbol profesionalmente? 

R. Yo creo que dentro del fútbol de la época que he vivido he sido una privilegiada, siempre lo he dicho, porque he tenido la suerte de poder vivir de fútbol y no todo el mundo en mi época ha podido vivir del fútbol. Yo he tenido muchas compañeras que compaginaban estudios, trabajo y fútbol; y yo vivía del fútbol. Entonces, en ese sentido, dentro de lo que cabe, pues no puedo decir que no haya sido fácil porque era una privilegiada y siempre me he sentido así. He vivido del fútbol, he dejado de jugar y sigo pudiendo vivir del fútbol, que es mi pasión. Me saqué mi carrera de Educación Física, los tres títulos de entrenadora y sigo vinculada al fútbol gracias al Levante UD. He sido una privilegiada y lo sigo siendo porque trabajo en lo que me gusta y lo disfruto y eso hoy en día es para valorarlo.

P. No sé si ha sido tu caso pero, como se ve muchas veces en los medios de comunicación, muchas veces las mujeres en este entorno (árbitros, asistentes, futbolistas) son insultadas por razones de género… ¿Has vivido alguna situación machista?

R. No, cuando estaba en el campo ni me enteraba de lo que había fuera y personalmente la verdad es que así directamente no. Si que es verdad que yo creo que la sociedad está cambiando y, evidentemente, queda mucho todavía por mucho que esto evolucione y mejore. Yo creo que no tiene nada que ver la sociedad de hace 20 años con la actual. Igual que al fútbol femenino le queda mucho por mejorar y aprender, a nivel de entorno va a pasar lo mismo.

Arrate Guisasola, Maider Castillo y Yoli Mateos con la selección española. Imagen: SD Eibar

P. Has tenido la oportunidad de crecer en un club como el Levante UD, uno de los primeros en apostar por el fútbol femenino. Además, ahora, lo vives desde otra perspectiva siendo la coordinadora general del fútbol femenino. ¿Qué significa para ti el club?

R. A mí el Levante UD me lo ha dado todo. He crecido y he madurado tanto deportiva como personalmente en el Levante UD. Me lo ha dado todo como entrenadora y, a posteriori, estuve dos años entrenado en el filial y luego me ha tocado más una parte de gestión/coordinación. Al final son etapas que vas quemando y decisiones que vas tomando y, a lo mejor, esa parte de decidir si campo o despacho fue complicada pero creo que estoy en el mejor club de España para poder tomar esa decisión porque al final el Levante es un club super humilde y nosotras, dentro del mismo, tenemos las puertas de todos los departamentos abiertas. Estoy super agradecida a la gente que trabaja allí porque han hecho que Maider en esa faceta sea cada día mejor y aprenda. Y eso es parte de la esencia del Levante UD, de los valores que tiene.

“A mí el Levante UD me lo ha dado todo”

P. Precisamente por tu actual posición en el Levante UD puedes ver más claramente las diferencias para una mujer que juega a fútbol actualmente a cuando tú empezaste…

R. El fútbol femenino ha crecido en todos los sentidos. Una de las cosas más importantes es que ahora mismo hay base y escuela. Es necesario que haya escuela para promover y difundir el fútbol femenino. Ahora hay estructura. ¿Cómo vamos a generar si el fútbol femenino no tiene un valor? En ese sentido las estructuras de trabajo son vitales. Hemos crecido mucho gracias a todo lo que hay detrás. Al final esto cada vez se va profesionalizando más. Igual que otras jugadoras nos abrieron el camino a nosotras, nosotras hemos abierto el camino a la generación actual y al final nos tenemos que sentir orgullosas de haber peleado por ello.

P. ¿Qué te gustaría que el fútbol femenino hubiese conquistado en diez años?

R. Dentro de unos años esperemos ver estadios llenos, partidos en la televisión, prensa escrita llena, la radio dando el triple de noticias del fútbol femenino y que al final hablemos de algo normal, que se normalice. Que el fútbol femenino tenga valor.