La Primera Federación es una categoría altamente difícil y desde su creación se ha encargado de dejarlo claro. El Grupo II de la categoría tiene varios ‘gallitos’ en apuros, concretamente dos de ellos. Nástic de Tarragona y Real Murcia, dos equipos hechos para pelear por el ascenso al fútbol profesional, tendrán que pelear de aquí al final de curso por evitar el descalabro.
El conjunto tarraconense quiere empezar de cero con Pablo Alfaro en el banquillo. El técnico aragonés aceptó el reto a comienzos de semana y, tras el empate del Real Murcia en el duelo aplazado ante el Marbella, se estrenará en el banquillo con su equipo en zona de descenso. Pese a haber acariciado el ascenso en las últimas temporadas, el Nástic necesita un buen final de curso para no dar con sus huesos en la Segunda Federación.
NÁSTIC Y REAL MURCIA PELEAN POR MANTENER LA CATEGORÍA
Otro caso similar es el del Real Murcia, que está viviendo una temporada de luces y muchas sombras. Tras el mal comienzo de curso, un gran tramo de la mano de Adrián Colunga llegó a colocar al equipo en zona de playoff, pero un inicio de 2026 terrorífico ha hecho que vuelva a caer a la zona delicada. Curro Torres, que llegó al banquillo hace unas semanas, necesitará dar con la tecla para evitar el descenso.
La igualdad en la zona baja de la clasificación hace que el objetivo de la permanencia aún esté al alcance de ambos, pero la reacción no puede tardar mucho. Este fin de semana el cuadro tarraconense recibe al líder, Sabadell, en el derbi catalán, mientras que el Real Murcia visitará el Rico Pérez en un duelo de históricos. Dos ‘gallitos’ en apuros que buscan salvar una temporada aciaga.