El Grupo 4 de Segunda Federación afronta este fin de semana la jornada 20 con una igualdad poco habitual en la categoría: a estas alturas del campeonato, del quinto puesto de ‘playoff’ (Yeclano, 30 puntos) a la frontera de la zona roja (Xerez DFC, 25) solo hay cinco puntos de diferencia, un margen mínimo que mantiene a diez equipos atrapados en la misma pelea, sin saber si el siguiente mes les acerca a Primera Federación… o les empuja hacia Tercera.
Un grupo de históricos donde nadie respira
La fotografía de la clasificación explica por qué este grupo se ha convertido en un territorio sin tregua. Arriba manda el Águilas (36), pero por detrás se aprieta una fila con muchos aspirantes: UCAM Murcia (34), Xerez CD (34), Recreativo de Huelva (32) y Yeclano (30) cierran la zona noble antes de que empiece la jornada. Y en esa misma autopista, a un tropiezo de distancia, aparecen Deportiva Minera y La Unión (29), Antoniano, Lorca Deportiva y Extremadura (28), Real Jaén (27) y Linares (26), con el Xerez DFC y el Salerm Puente Genil (25) ya jugando con el fuego pese a estar a un par de partidos de engancharse arriba.
El resultado es un grupo que castiga cualquier error y premia cualquier inercia: dos semanas buenas te colocan mirando al ascenso; dos semanas malas te meten en el barro.
Ocho cambios en el banquillo
La tensión competitiva no se queda en el césped. La primera jornada de la segunda vuelta dejó otra señal de la locura del Grupo 4: la octava destitución del curso. El Extremadura decidió prescindir de Cisqui tras empatar con el Real Jaén, pese a tener al equipo séptimo con 28 puntos y a solo un paso de la zona de ‘playoff’. Y no fue el único movimiento: el Linares también cambió de entrenador tras caer a la zona baja en una liga donde cada punto tiene un peso descomunal.
En un contexto así, los proyectos viven en modo urgencia permanente. No hay tiempo para “construir”: o ganas, o te atrapa el atasco.