La Complutense Alcalá ascendió la temporada pasada a la Tercera División, un hito para el equipo, que entraban en la nueva división en un año donde todo cambiaba. En un año con cambios en formato y calendario, la permanencia es un objetivo primordial para un recién ascendido, y el equipo esta cumpliendo el objetivo pese a los vaivenes.
UN COMIENZO SOBERBIO
En las primeras jornadas de liga la Complutense Alcalá cerró partido muy buenos con resultados muy esperanzadores, que llegaban a indicar que la permanencia sería algo factible de lograr. Y es que comenzó la temporada perdiendo en Pozuelo, pero sacando 10 puntos de los 15 posibles durante las primeras cinco jornadas.
Con este ingreso de puntos el equipo se mantuvo en la zona alta, derrotando a Moratalaz, Villanueva del Pardillo y San Fernando. Sin embargo entrando a finales de noviembre los resultados del equipo pegaron un pequeño bajonazo. Solo han logrado sacar dos empates en los últimos cinco partidos, los otros tres los ha perdido, incluyendo la dura derrota ante el Unión Adarve en el último partido del año por 3-0.

La mala racha del equipo con 2 puntos de 15 posibles le han llevado a colocarse sexto, donde sobrevive gracias al buen arranque en liga. En nada se retomará la competición y la Complutense tendrá que comenzar a poner los cimientos para quedarse en la categoría. Ese sexto puesto con 12 puntos queda muy próximo de rivales como Alcalá y Torrejón, equipos que le siguen con 11 puntos y a los que no fue capaz de ganar.
Aun así la Complutense Alcalá tiene grandes opciones de quedarse en la Tercera División que tanto les costó alcanzar el año pasado, y para ello tienen que recuperar la senda de comienzos de temporada.