Otro capítulo más en la nefasta gestión del Rayo Vallecano con su cantera. Según ha contado el periodista David Sánchez- Cañete, y ha confirmado ‘Unión Rayo‘, algunos jugadores del Juvenil División de Honor y del filial del Rayo Vallecano se encuentran en una situación de precariedad total que incluso les impide alimentarse correctamente. Parece ser que todos aquellos que no son de Madrid y están afincados en la capital dentro de un mismo piso están afectados por la marcha de una señora que acudía a sus casas a cocinarles.
«algunos están acudiendo a restaurantes de comida rápida para poder alimentarse»
Así lo cuenta David en su Twitter: «Hasta hace poco, una mujer acudía a sus casas para cocinarles, ya que no cuentan con mucho dinero. Digo hasta hace poco porque, una vez que el club ha dejado de pagarla (hasta para hacer la cesta de la compra), ha decidido no seguir haciéndolo. A los chavales (de 16 a 20 años, más o menos) no les queda más remedio que acudir a restaurantes de comida rápida para poder alimentarse, aunque no les llega el dinero para todos los días. Futbolistas, algunos profesionales, ingiriendo ese tipo de comida.»
No obstante, la desidia del club ha llegado hasta tal punto que la situación es ya insostenible para la mayoría. David señala en su hilo de Twitter que han sido los padres de los jugadores quienes han contactado con él para denunciar este feo gesto por parte del Rayo, por miedo a las represalias que pudiesen tener sus hijos si desvelaban esta información. Recordemos que es habitual que la mayoría de los clubes tracen este plan para ahorrar costes cuando se ficha a jugadores que, o bien no residen relativamente cerca del recinto deportivo, o bien provienen de otras ciudades.
«hay entrenadores que, vista la actual situación, han optado por realizarles la compra»
No obstante, lo que está sucediendo en las inferiores del Rayo, que viene de lejos, está pasando de castaño oscuro. David añade que «la situación ha llegado hasta tal punto que hay entrenadores que, vista la actual situación, han optado por realizarles la compra, pagando de su bolsillo para que puedan alimentarse de una forma correcta para el desarrollo de la práctica del fútbol. Sus propios entrenadores.«