El inicio de la etapa de Alejandro Arribas como máximo mandatario del FC Cartagena no está siendo un camino de rosas. El otrora central de equipos como Deportivo de la Coruña, Rayo Vallecano, Sevilla FC o el propio conjunto cartagenero, se hizo con el 100% del paquete accionarial del cuadro blanquinegro a principios de este 2026, donde lo deportivo no está acompañando.
La mala situación del equipo en Liga, a cuatro puntos de la zona de descenso, parece no ver el final del túnel y este inicio de semana ha tenido un nuevo capítulo negro en su corto historial. Pese a la victoria ante el Marbella, la dirección del conjunto cartagenero tomó la decisión de acabar con el periplo de Raúl Guillén, que tomó las riendas como interino tras la salida de Javi Rey.
FEDE ARIAS NO CUMPLE CON LOS REQUISITOS PARA DIRIGIR EN PRIMERA FEDERACIÓN
El elegido para sustituirle, como anunció el club en sus propios canales oficiales, fue el argentino Federico Arias. A pesar de no contar con experiencia alguna en el fútbol europeo, el club decidió darle la responsabilidad al ex de Independiente Rivadivia, quien vivió en directo el choque ante el Marbella y que dirigió su primera sesión de entrenamiento en la jornada del lunes.
Aunque su presentación estaba prevista para ayer lunes, el club decidió suspenderla por «problemas logísticos». Nada más lejos de la realidad, el problema de la suspensión fue la negativa de la Federación murciana y española a la inscripción del técnico, puesto que no cumple con los requisitos para dirigir en Primera Federación. El Cartagena está buscando a marchas forzadas un sustituto que dirija al equipo en el derbi ante el Real Murcia. Un nuevo lío para Arribas y un borrón en su corta experiencia como dirigente cartagenero.