Muchos ya lo señalan como una de las tendencias tecnológicas de este 2020 y los años siguientes. Al igual que las deepfakes, parece que tendremos que acostumbrarnos a hablar de su potencial y los ámbitos en que se desarrolla. Pero, ¿qué es Edge computing y cómo nos afectará en el día a día?
En primera instancia, tenemos que reparar en los dispositivos conectados, el denominado Internet de las Cosas o IoT. Se trata de todos aquellos equipos habituales en nuestros hogares, que en los últimos años se han vuelto inteligentes, y pueden emparejarse entre sí: lámparas, frigoríficos, televisores, cámaras de seguridad, etc.
Cada uno de estos objetos forma parte de una red atravesada por miles de millones de datos, que son almacenados en la nube, en grandes centros donde se los procesa En resumidas cuentas, esto es el Cloud computing.
Con el correr de los años y el acumulamiento de semejante cantidad de información, es necesario que surjan plataformas superiores, más efectivas para la gestión de los datos. El procesamiento Edge computing nace justo aquí.
¿Cómo funciona el Edge Computing?
Mientras que los métodos actuales comienzan a quedar algo obsoletos, y su consumo de energía en un mundo cada vez más sensible al respecto es demasiado alto, algunos expertos creen que es momento de apostar definitivamente por el Edge computing.
Gracias a esta tecnología, la información viajará menos antes de ser analizada, reduciendo las demoras y costes.
Por poner un ejemplo de Edge computing imaginemos que, en lugar de una administración central de todos los datos, éstos se evalúan en cada país o municipio.
Las deducciones serán mucho más profundas, con mayor probabilidad de impactar positivamente en la vida de los ciudadanos.
Tras recopilar toda esta información. esta sería transferida igualmente a un punto central en la nube, pero sin prisas y habiendo superado varios filtros previos.
Ventajas y beneficios del Edge Computing
En cuanto a los objetivos que se persiguen con estos avances, el primero de ellos es reducir el caudal de energía necesario, como así también el ancho de banda y la latencia que se produce.
La seguridad es otro aspecto esencial en esta búsqueda, considerando que, a menor cantidad de datos alojados en un entorno cloud, menores serán las consecuencias de sufrir un ataque externo.
Riesgo de saturación actual
El riesgo de una saturación del espacio actual de almacenamiento es otro factor decisivo, con estimaciones que hablan de unos 30.000 millones de equipos conectados en todo el mundo para dentro de un par de años. Y el crecimiento de cada nueva temporada será exponencial.
Otra buena ejemplificación de qué es Edge computing está en los coches. Sabemos que los automóviles son cada vez más inteligentes, y además se viene la revolución de los coches autónomos con Tesla a la cabeza.
Estos vehículos obtienen detalles acerca del estado de la carretera en tiempo real, por lo que resulta clave que estos datos viajen eficiente y rápidamente.
Si esperamos algún día conducir con asistencia, no podemos depender de un procesamiento lento, que deba recorrer medio planeta ida y vuelta antes de alertarnos sobre cada situación.