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Koikili, el futbolista ejemplar que llegó de la lucha grecorromana

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Koikili en un partido con el Athletic. / Foto: Athletic Club.

Koikili, el futbolista ejemplar que llegó de la lucha grecorromana

Koikili en un partido con el Athletic. / Foto: Athletic Club.

No ha sido un futbolista que haya pasado a la historia del fútbol, pero muchos le recordarán por su entrega y pundonor sobre el terreno de juego. Joaquín Caparrós le dio la oportunidad de debutar en el primer equipo del Athletic Club de Bilbao y se hizo con el puesto de titular en detrimento de Asier del Horno. El fútbol era una de sus pasiones, pero no la única. En su juventud, practicó lucha grecorromana y llegó a ser campeón de España en la categoría sub-15 tres veces. Hablamos de Koikili (versión en euskera de Cecilio), ese futbolista ejemplar que necesita cualquier equipo y que vistió en varias ocasiones la camiseta de la selección de fútbol de Euskadi.

Koikili Lertxundi del Campo (Ochandiano, Vizcaya, 23 de diciembre de 1980) jugaba de lateral izquierdo. Se formó como futbolista en las categorías inferiores del Aurrera de Vitoria. En 1999 fichó por Osasuna B, donde permaneció dos temporadas y de ahí pasó al SD Gernika en Segunda B, donde jugó seis campañas, aunque una de ellas la pasó en el Beasain de Tercera División. En 2005 fichó por el Sestao River y consiguió el ascenso a Segunda B siendo, además, uno de sus máximos goleadores. Fue entonces cuando dio el salto al Bilbao Athletic a la tardía edad de 26 años y sorprendió con un gran nivel en pretemporada. Ese mismo año 2007 debutó en Primera División de la mano de Joaquín Caparrós. Koi fue titular en 25 de las 38 jornadas por delante de todo un futbolista internacional como era Del Horno.

Koi debutó en Primera División a los 26 años de la mano de Caparrós después de muchas temporadas en equipos de Tercera y Segunda división B

En la siguiente temporada empezó como suplente de Mikel Balenziaga, pero terminó jugando toda la segunda vuelta. Lo mismo le pasaría un curso después con Xabi Castillo. En la campaña 2010/2011 llegaría el conjunto vizcaíno Jon Aurtenetxe y en principio partía como titular. Pero, al igual que años anteriores, Koikili le quitó el puesto y terminó siendo el lateral con más minutos disputados de la plantilla.

Sin embargo, en la temporada 2011/12, el de Ochandiano perdió todo el protagonismo coincidiendo con la llegada de Marcelo Bielsa. Al término de la campaña fichó por el CD Mirandés en Segunda División, donde pasó sus dos últimas campañas como futbolista antes de retirarse con solo 33 años tras el descenso de su equipo a Segunda B. En Anduva fue titular indiscutible y, como no, un ídolo para la afición burgalesa.

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Koi con la camiseta del Mirandés. / Foto: CD Mirandés.

Tras la llegada de Marcelo Bielsa al athletic fichó por el Mirandés, donde jugó sus dos últimas temporadas como futbolista

Hasta aquí llegó la trayectoria deportiva de un futbolista que demostró que con lucha y perseverancia se consiguen los objetivos. Debutó con 26 años en Primera tras pasar por muchos campos de Tercera y Segunda B. Cumplió su sueño de jugar en el Athletic y, pese a partir como suplente, terminaba siendo titular. No en vano fue un gran luchador ‘grecoromano’.

Koikili, es licenciado en Historia por la Universidad del País Vasco y socio mayoritario de una consultoría de recursos humanos. Tras colgar las botas, empezó a regentar un establecimiento de turismo rural en su localidad natal llamado Koikili Aterpetxea. Además, es un gran cocinero, como ha demostrado en la televisión del País Vasco.

«Me motivan los retos, más aún si su dificultad es alta»

«Soy una persona que se ha trabajado a sí misma desde muy joven, tanto en los aspectos relativos al deporte, como a los estudios y al trabajo. Me motivan los retos, más aún si su dificultad es alta, pero tampoco por lograr el éxito pierdo la perspectiva de la persona, su sensibilidad y sus aspiraciones. Es más, estoy convencido de que todas las personas se merecen una segunda oportunidad, aunque también es cierto que estas oportunidades no pueden ser infinitas». Así se definía el gran ‘Espartaco’ Koikili.