
Las directivas del Massanassa y del Benigànim han dado un paso más en las habituales relaciones entre clubes, mostrándose totalmente hermanadas con la intención de que en la eliminatoria se viva una auténtica fiesta del fútbol y que esa buena relación se traslade también a los aficionados.
Bonita final la que ha quedado encuadrada en busca del ascenso, puesto que dos de los equipos del Grupo III se medirán entre sí, aunque lo que está haciendo ganar más enteros a esta eliminatoria es sin duda el buen rollo y la predisposición a colaborar que han mostrado ambas entidades, y es que el Massanassa CF, presidido por Vicente M. Alfonso, como la UD Benigànim, presidida por Gustavo Vayá, no tardaron en llegar a un acuerdo para unificar todos los detalles relacionados con el partido.
Tras una primera toma de contacto producida el lunes entre ambos clubes, por la tarde-noche cada directiva se reunió y no tardó en aceptarse las condiciones propuestas tras la primera conversación mantenida, estableciéndose como horario para los dos partidos el sábado a las 19:00 horas. Además, el precio de las entradas también se ha unificado, confirmándose que para el partido de vuelta también se mantendrán los 10 euros en taquilla y la posibilidad de adquirir entradas anticipadas por 5 euros, existiendo tan buena relación entre ambos clubes que han pactado que guardarán entradas anticipadas para todos los visitantes que se desplacen, tanto para el partido de ida como para el de vuelta.
Sin duda, una predisposición ejemplar facilitada en parte por el motivo de que se trata de dos clubes que cuentan con una rivalidad sana pese a militar en el mismo grupo, además de disponer de directivas de unas características bastante similares en las cuales predomina gente trabajadora y totalmente volcada por su respectivo club. Además, otro hecho que siempre ha facilitado la buena relación entre ambos, curiosamente, reside en dos jugadores que este verano “intercambiaron” su camiseta, tratándose por una parte de Santafé, que la temporada pasada fue jugador del Benigànim y ahora milita en el Massanassa, y Álex Redondo, que realizó el camino opuesto, puesto que ambos guardan una gran relación con su anterior club, lo que ha también ha facilitado esta predisposición.
Eso sí, precisamente Álex Redondo será uno de los grandes ausentes para la final debido a la grave lesión de rodilla que sufrió en el partido de ida frente al Almazora, al igual que en el caso del Massanassa, Mario Barrera, que ha vuelto a sufrir una luxación de hombro y es seria duda, siendo sin duda los grandes ausentes en la zona ancha del terreno de juego, aunque de buen seguro los jugadores que ocupen su hueco rendirán al máximo nivel. En este aspecto, cabe destacar que la directiva del Massanassa ha querido aprovechar la ocasión para darles mucho ánimo a los dos jugadores.
Sin duda, unos alicientes que dan más atractivo posible a una ya de por sí atractiva eliminatoria de promoción de ascenso, en la cual los dos equipos llegan a este choque tras cuajar una exitosa temporada, aunque si bien es cierto, quien cuenta con más aspiraciones es un Benigànim “mal acostumbrado” a los buenos resultados y a siempre querer mejorar gracias a la mentalidad ganadora que atesoran principalmente desde la llegada de Miguel Ángel Mullor, mientras que los pupilos de Edu Revert, pese a contar con los deberes más que cumplidos, de buen seguro no van a renunciar a nada, y más teniendo en cuenta la inyección de moral sufrida tras conseguir superar la eliminatoria frente a todo un Benidorm.
Por lo tanto, se espera un ambiente espectacular tanto en el Poliesportiu Municipal d’Esports de Massanassa para el partido de ida, como en el Municipal de Benigànim para la vuelta, en el que este buen rollo y hermandad entre ambas directivas se traslade también a las gradas y se pueda vivir una auténtica fiesta del fútbol, en la cual, sin poder descartarse nunca que suceda algún altercado o incidente desagradable, desde ambos clubes esperan que si sucediese algo fuera de lo deportivo se identifique y localice al instante para evitar males mayores y que nada pueda empañar este bonito evento deportivo.