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Elías: “La afición de la UDE me hace sentirme especial”

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Elías: “La afición de la UDE me hace sentirme especial”

Esta semana estamos con Elías, futbolista de la UDE y un trotamundos del fútbol de la Comunidad Valenciana. El jugador valenciano nos ha comentado anécdotas muy interesantes que ha vivido a lo largo de su extensa trayectoria en el mundo del fútbol regional. Jorge Sastriques

 
Elías Villanueva Devis nació el 12 de julio de 1973. Se formó en la escuela de fútbol Arnau y en las categorías inferiores del Levante. Ya como amateur militó en el Saguntino, Andorra, Olímpic Xátiva, Gimnástico, Onda, Pego, Vinaròs, Foyos, Burriana, Benicásim, Benicarló, Alcalá de Xivert, Almazora, L'Alcora, Sant Jordi y actualmente UDE. Ha competido a lo largo de 22 temporadas, 15 de ellas en Tercera, una en Segunda B y el resto en regional.  
 
Más allá del fútbol, a Elías le gusta practicar otros deportes, el cine o viajar. 
 
¿Cómo comenzaste en el mundo del fútbol?
 
Empecé a jugar federado a los 8 años en la escuela de Fútbol de Deportes Arnau hasta finalizar la etapa infantil, como curiosidad ese último año fuimos campeones de Valencia y jugamos la final en el Campo de Mestalla contra el campeón del otro grupo, que si no recuerdo mal era el Silla. Aquello fue una auténtica pasada.
 
A los catorce años te marchaste al Levante, donde llegaste a competir en el juvenil, ¿Cómo fue esa experiencia?
 
Firmé en el Levante Juvenil de Liga Nacional con edad cadete, recuerdo que era el más pequeño del equipo, pero el entrenador, el señor Capilla, me dio toda su confianza y lo jugué todo, el rendimiento no debió de ser del todo malo porque al año siguiente alterné el juvenil de Liga Nacional con el Juvenil División de Honor. Esta situación, que a priori era muy bonita deportivamente, me estresó bastante a nivel personal, a la hora de compatibilizar los estudios (COU) y los entrenos entre semana, consecuencia de ello decidí abandonar el fútbol para centrarme en lo que yo consideraba más importante que eran los estudios, con el consiguiente disgusto de mi padre, que era un apasionado del fútbol.
 
Entonces, te tomaste un año sabático en cuanto al fútbol por el tema de estudios. Esa temporada te dedicaste a jugar al fútbol sala, cuéntame más sobre esto…
 
En el colegio en el que estudiaba, Dominicos, entre otras actividades deportivas, tenían equipo de fútbol sala, así que decidí apuntarme y jugar con los amigos de clase. Únicamente existía una liga en la que participaban otros colegios (Pilar, Maristas,…) más otros equipos federados, como el mítico Distrito 10. La experiencia la disfruté mucho y me sirvió para desconectar de todo lo acontecido en el Levante UD.
 
Llegaste a ir incluso con la selección valenciana de fútbol sala, una experiencia diferente, ¿no?
 
Sí, creo que fui el primer jugador seleccionado de mi colegio, jugamos dos fases clasificatorias en Toledo y Murcia, y aunque no ganásemos nos lo pasamos de miedo, a pesar de la insistencia del entrenador en que me aprendiera las tácticas, porque al venir del fútbol once, eso de Gambas, paraguayas, etc…, me sonaban a chino (entre risas).
 
En 1991 fuiste a jugar un partido en Sagunto, pero realmente era algo más que un partido, ¿Cuéntame de que se trataba verdaderamente?
 
A mi padre le llamó Pepe Valls, que era el director de la escuela de Levante UD, y creo que entre los dos idearon la forma para convencerme de ir a jugar a Sagunto un partido amistoso. Mi padre me lo planteó como un favor a Pepe Valls, que necesitaba completar un equipo para jugar en Sagunto, y como mi padre aun le duraba el disgusto, decidí darle ese pequeño gusto, y allí que nos fuimos.
Recuerdo que cuando llegué al campo del Saguntino, empecé a ver a antiguos compañeros del Levante, y es cuando empecé a sospechar que algo sucedía, y ellos mismos fueron los que me dijeron que aquello era una especie de prueba para el At. Saguntino, que militaba en la Tercera División. Después de un año sin jugar a fútbol once, imagínate como estaba. Pero no me debieron ver tal mal cuando al finalizar el partido me comunicaron que les gustaría que formase parte de la plantilla y lo mejor de todo que me iban a pagar, yo alucinaba, me iban a pagar por jugar, lógicamente no me lo pensé. 
 
Tu primer equipo sénior fue el propio Atlético Saguntino en Tercera División, ¿Cómo recuerdas tu primera temporada en esta categoría?
 
Sin duda alguna uno de mis mejores recuerdos dentro del fútbol, coincidí con un vestuario maravilloso, mezcla de jugadores veteranos y jóvenes, además en Sagunto el fútbol se vive con mucha intensidad, hicimos una temporada extraordinaria, quedamos cuatro puntos por detrás del Valencia B, Llíria y Sueca, fue el año de la reestructuración del Grupo VI de la 3ª División en el que descendieron del octavo para abajo, dando mayor valor a lo que conseguimos en esa temporada.
 
Tras tu paso por Sagunto diste el salto a Segunda B, concretamente al Andorra, ¿Cómo valoras aquella temporada en la categoría de bronce?
 
En la segunda temporada en Sagunto, y ante los graves problemas económicos que atravesaba el club, algunos de nosotros tuvimos que buscar otros destinos, me surgió la posibilidad de ir al Andorra, y decidí probar. La verdad es que no tuve muchas oportunidades de jugar, el equipo no atravesaba un buen momento en cuanto a resultados, y tal y como me reconoció el entrenador Xavi Agustí, esperaba que le trajeran un jugador con más experiencia, y yo con la edad que tenía y con un año solamente en 3ª no cumplía con los requisitos, así que me limité a entrenar y aprender de aquellos compañeros que me podían aportar algo. Fueron unos meses duros que me sirvieron para madurar como persona y como futbolista. De aquella época, me quedo con el apoyo y cariño que me dio en señor Dauder, una persona excelente.
 
Del Andorra en Segunda B pasas al Olímpic Xátiva en Regional Preferente, ¿A qué se debió este salto tan grande?
 
En el Olímpic estaba de entrenador Salvador Talón, que era el entrenador que tuve en el primer año del Atlético Saguntino, al ver que me situación no mejoraba con el paso de los meses en el Andorra, me propuso la posibilidad de terminar jugando, y que les ayudara a alcanzar el objetivo de la promoción. La verdad es que no me lo pensé mucho.
 
En esa temporada pudiste incorporarte al Atlético Madrileño, cuéntame más sobre esto.
 
No fue en esa temporada si no en la siguiente, tras un partido en un partido amistoso en la Feria de Xàtiva que jugamos contra la selección española sub-17 o sub-18, no recuerdo, Rubén Cano, le comunicó a mi Presidente la posibilidad de que fuese a entrenar algunos días con el At. Madrileño. Tuve la mala fortuna que la primera semana de estar allí prescindieron de los servicios tanto de  Rubén Cano como de Ovejero, que eran los encargados de la secretaría técnica y de la escuela respectivamente, y por los que había ido a Madrid. Aun así estuve un mes y pico yendo a Madrid a entrenar de lunes a viernes y a jugar con el Olimpic los fines de semana. Pero esta situación en el tiempo no se podía sostener y como el Atlético de Madrid no tomaba ninguna decisión, no me quedó más remedio que volverme a casa, pero como diría aquel, “que me quiten lo bailao”, durante esas semanas todos los jueves jugábamos contra el primer equipo en el Vicente Calderón, fue un curso intensivo de fútbol.
 
Luego ya regresas a Tercera con el Gimnástico, categoría de la que eres un clásico, ¿Qué recuerdas de aquella temporada?
 
Llegué de la mano de mi compañero en el Olimpic, Juan Vargas, que le habló de mí al Presidente del Gimnástico, Rafa Salom. Fueron cuatro temporadas que me trataron fenomenal, a pesar de las numerosas lesiones por las que pasé, me operaron del recto anterior y del tendón de Aquiles en ese periodo. Aún recuerdo lo que me decía el presi, “eres el jugador más caro de la Tercera División”, ahora me rio, pero en esa época me daba mucha impotencia. De aquella época me quedo sin duda con el ambiente que había en ese vestuario, era extraordinario y muy familiar, grandes amigos salieron de ese vestuario.    
 
Y por fin desembarcas en la provincia de Castellón, lo haces en el Onda, ¿Cuáles fueron los motivos de tu pase al club azulejero?
 
La última temporada en el Gimnático me operaron del Tendón de Aquiles, así que creí que era el momento de cambiar de aires, además me daban la posibilidad de trabajar en una actividad relacionada con aquello para que lo que me estaba preparando en la Universidad, así que me decidí a dar el paso, aunque me costase el enfado con el presi Rafael Salom, que en cierto modo entendió que le traicionaba, más lejos de la realidad. Tiempo después creo que llegó a entender mi decisión.
 
¿Cómo fue esa primera época en el club rojiblanco?
 
Llegué con la temporada ya empezada, como es lógico cuando un equipo se refuerza a esas alturas es porque las cosas no marchan lo bien que deberían, se incorporó a algún compañero más y hubo un cambio de entrenador, pero aun así nunca logramos alcanzar los puestos de arriba de la clasificación. A nivel individual las lesiones musculares me persiguieron, aun así me costa que los partidos en los que participé estuve a un buen nivel. Lo mejor sin duda es que conocí a mi mujer (entre risas).
 
Tras tu paso por Castellón vuelves a salir para competir con el Pego y con el Foyos, siempre en Tercera, ¿Cómo te fue en esta nueva etapa?
 
Mi paso por el Pego fue breve, porque Pascual Sendra me comunicó en la víspera del primer partido de liga que no había sitio para mí, así que fuimos a Buñol, jugué todo el partido y ganamos, y ante el estupor de mis compañeros me despedí. Tiempo después Pascual Sendra me seleccionó para la selección amateur de Tercera, lo que son las cosas. Me fichó el Foyos, que tenía un auténtico equipazo, con jugones de la talla de Chuli, Ibañez, Embela, Juanito, etc…, pero los malos resultados del inicio junto con el campo de tierra fueron un lastre y acabamos la temporada en mitad tabla. El segundo año, con la retirada del principal patrocinador, vinieron los problemas económicos que desencadenaron en el descenso del equipo a Preferente, de esta temporada me quedo sin duda con el entrenador que tuvimos, Paco Alberola, que a pesar de lo mal que lo hicimos y los problemas del entorno, siempre nos apoyó, siendo una persona honesta y honrada como pocos. 
 
Vinaròs es tu segundo club de la provincia de Castellón, desde entonces ya no has salido del fútbol castellonense. ¿Qué destacas de la temporada en tierras vinarocenses?
 
Destacaría sin duda a su afición, una auténtica pasada, la Penya Sanset dejó huella en la localidad y en nosotros, jugar en El Cèrvol con tanta gente era una gozada.  
 
En Burriana, un clásico del fútbol provincial, viviste una situación complicada en lo deportivo y más tarde también se trasladaría a lo económico. ¿Qué me puedes comentar de aquel contexto?
 
Sí, en lo deportivo sí que es verdad que nunca llegamos a cumplir las expectativas, en lo económico no puedo tener quejas, en los años que estuve siempre cumplieron conmigo. El problema de Burriana, aunque yo no lo viví desde dentro, vino con la aparición de un proyecto de profesionalización del club que venía de Extremadura, que fue una estafa que desencadenó con el descenso del Club a Preferente y que éste estuviera al borde de la desaparición.
 
Luego ya formaste en equipos de Regional Preferente, la lista es extensa, Benicásim, Benicarló, Alcalá, Almazora, L'Alcora, Sant Jordi… ¿De todos ellos en cuál te encontraste mejor a nivel individual?
 
En todos ellos me he sentido bien y querido por la afición y sus dirigentes, pero si tengo que elegir, me quedo por un lado con el año que viví en Almazora, por lo que significó para mí superar con 32 años una rotura de ligamento cruzado, y acabar jugando una promoción. Y deportivamente el año de Benicarló fue un año en el que rendí a un gran nivel, hasta tal punto que me concedieron el trofeo al mejor jugador en esa temporada.
 
¿Y a nivel colectivo?
 
Benicásim, porque formé parte del grupo que contribuyó a subir al equipo a Tercera, y el ambiente era algo fuera de lo normal, y Almazora porque se jugó la promoción aunque nos eliminase el Utiel, que fue quien subió finalmente. Ese equipo era un auténtico equipazo.
 
La pasada temporada estuviste en el Onda en Regional Preferente, ¿Cómo valoras la temporada en el cuadro azulejero?
 
Fuimos con la ilusión de ayudar a mi amigo Juanjo Romero en su primer año como entrenador, pero la verdad es que la cosa no pudo salir peor, los malos resultados acabaron en la destitución de Juanjo y la llegada del nuevo entrenador tampoco mejoró demasiado los resultados, hasta tal punto que el equipo se jugó el descenso en la última jornada. En definitiva un año horrible.
 
¿Cuáles fueron las razones de tu marcha?
 
No me gustaría entrar otra vez a justificar mi marcha, ya lo hice el año pasado, precisamente en este medio, así que me limitaré a decir que llegó un momento en el que no entendía ninguna de las decisiones de las personas que en aquel momento habían tomado las riendas del Club y no me refiero sólo al entrenador, así que lo más honrado era dejar la disciplina del Club. 
 
¿Qué te sedujo de la UDE para firmar esta temporada?
 
En primer lugar su entrenador, José Luis Sorribes, fue el primero en llamarme tras mi marcha del Onda, para ofrecerme la posibilidad de seguir entrenando, en segundo lugar el grupo que conforma la plantilla y cuerpo técnico, el ambiente en magnifico, y me acogieron enseguida como a uno más dentro él, y en tercer lugar, simplemente porque no los conocía tanto, a su directiva, encabezada por su presidente Ximo Guzmán, hacía tiempo que no coincidía con alguien que quiera tanto el fútbol regional, trabaja y deja trabajar que es lo más importante. No quisiera olvidarme de la afición, desde que he fichado me han hecho sentirme como alguien especial, son impresionantes.
 
Entiendo que el objetivo de la UDE no es otro que la clasificación para el play-off, ¿no?
 
Con la calidad que se nos presupone a todos los miembros de esta plantilla, tenemos la obligación de pelear hasta el último momento por alcanzar ese objetivo. 
 
¿Cómo valoras la temporada del equipo? 
 
No hemos alcanzado el nivel de juego que se espera de nosotros, esto nos ha llevado a perder en partidos claves y nos haya alejado más de lo deseado de los puestos de promoción, pero quedan ocho finales y aunque está difícil, tenemos que agotar todas nuestras posibilidades, la liga está muy igualada y si o si tenemos que mejorar.
 
¿Cómo te has encontrado a nivel personal esta temporada?
 
Estoy contando en los planes del míster, y eso es importante, pero como al equipo, tengo que dar un poco más de mí para poder pelear por alcanzar el objetivo común de la promoción.
 
¿Qué equipos crees que se meterán en el play-off de ascenso?
 
Almazora, Puzol y nosotros,
 
¿Con qué momento te quedas de cuantos has vivido en tu carrera deportiva?  
 
Las semanas que pasé en Madrid entrenando con el Atlético Madrileño y un partido que jugamos contra el Valencia CF cuando militaba en el Gimnástico.
 
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Desde hace un año más o menos, sois la plataforma que más utilizo para enterarme de todo lo que acontece en el fútbol regional, le verdad es que estáis haciendo una labor encomiable para fomentar y difundir este fútbol que es el que más nos gusta. 
 
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Categorías UD Vall de Uxó