Parejo momentos después de fallar el penalti.

Contracrónica del Valencia CF 0-3 AFC Ajax

Parejo momentos después de fallar el penalti.

Jugar bien nunca fue defender mal y sin intensidad. Muchos fueron los aficionados que afirmaron al final del partido que el equipo no había jugado mal ante el Ajax pese a la dolorosa y amplia derrota que el Valencia CF sufrió en la segunda jornada de la Champions League frente a los holandeses.

El semifinalista de la última edición de la Champions llegaba a Mestalla sin sus dos figuras del curso pasado, De Jong y De Ligt, pero con un equipo muy bien trabajado y con futbolistas de ataque de muchísimo nivel que no perdonaron la baja intensidad defensiva del equipo en determinadas acciones que en partidos  de máximo nivel te condenan.

Siendo cierto que lo valencianistas gozaron de buenas ocasiones en la primera parte para no marcharse al descanso con una renta de 0-2, también se puede ver a la inversa porque al filo del entretiempo, Ziyech estampó en la cruceta un remate parecido al del primer tanto que pudo dejar roto el partido ya a la media parte.

Los de Celades se han instalado en una montaña rusa de resultados y sobre todo en una vaivén de sensaciones que desprende el equipo que es capaz de hacer un partido muy  completo en Bilbao el sábado y sólo cuatro días después regalar errores defensivos de bulto que le hacen caer goleados. Hay quien quiere convencerse de que el terremoto provocado por la entidad a 11 de septiembre cambiando todo el proyecto no pasa factura en el césped, pero el césped está demostrando que sí se cobra esas facturas de la inestabilidad.

Ayer sin ir más lejos, antes del partido por parte del Valencia CF compareció como portavoz del club un director general, Mateu Alemany, que no quiere estar en el club pero que no se marcha porque ni él quiere pagar la indemnización, 3 millones de euros, ni la propiedad quiere que se vaya, porque le tiene que indemnizar con la misma cantidad. Es llamativo y dice muchas cosas de la situación que vive internamente la  entidad, porque Mateu ha sido estos años casi un padre para la plantilla y ahora su figura se ha difuminado.

El partido se rompió pronto con una genialidad de Ziyech que abrió el marcador con un disparo en el que Cillessen no terminó de ver y en el que pudo hacer algo más. A partir de ahí, llegaron minutos de buen fútbol de los valencianistas pero ni Parejo de penalti, ni Rodrigo que se estrelló en el palo, ni Maxi en un mano a mano con Onana, acertaron a empatar. Tras ese fallo del uruguayo que Rodrigo le recriminó mucho por no pasarle el balón, llegó el segundo de los holandeses en un fallo en cadena de la defensa valencianista que Promes convirtió en una renta ya casi insalvable en Champions.

Los valencianistas salieron bien al segundo acto, lanzados por un Ferran que parece definitivamente ha empezado a creerse jugador del primer equipo pero Onana y el palo frustraron las ilusiones valencianistas y Van de Beek dinamitó el tercer tanto que dejó hundido ya a los de Celades. Un técnico que ayer no acertó con los cambios, porque no surtieron efecto y seguramente él mismo se arrepintió de sacar del campo a Maxi que era el único delantero referencia que le alargaba al equipo.

Fue un jarro de agua fría el resultado y la goleada en contra. Una derrota que ni mucho menos elimina al equipo de la Champions, pero que sí le hace tener que ir a Francia dentro de 20 días con la necesidad de como mínimo no perder. Además, lo peor del resultado fue la inestabilidad que desprende el equipo y que no parece a corto plazo vaya a conseguir estabilizar un entrenador que necesita resultados como el comer para poder ganarse la confianza del grupo.

Deja un comentario

Dejar respuesta

Por favor, introduce tu nombre.
Por favor, introduce un comentario.