Peter Lim en una de sus últimas apariciones en su palco privado en el estadio de Mestalla

La llamada de Radrizzani a Lim y las opciones de venta del VCF

Peter Lim en una de sus últimas apariciones en su palco privado en el estadio de Mestalla

La tensión social que existe entorno al Valencia CF es cada día mayor por la incomprensible gestión que hace más de un año ha llevado a cabo el máximo accionista del club, Peter Lim. El asiático tomó la decisión de finiquitar a las personas que le habían llevado a alcanzar los mayores logros deportivos del equipo y con ello a tener el presupuesto más alto de la historia del club valencianista. Esa decisión, todavía la está pagando el singapurense que ha visto como una gran mayoría del valencianismo le ha girado la espalda, le ha dejado de creer y principalmente le pide que venda su paquete accionarial.

Lim, hace tiempo que se cansó de su inversión en el Valencia CF y tras una primera crisis que solventó con la llegada de Mateu Alemany, ahora vive une etapa de desinversión evidente y hace tiempo que le encomendó a su amigo inseparable, Jorge Mendes que fuera buscando un comprador para sus acciones en el club de Mestalla sabedor que no sería fácil encontrar al comprador. Peter Lim controla el 83 por cien de las acciones, tras pagar 95 millones por ellas a la Fundación y posteriormente convertir en acciones un préstamo de 100 millones de euros que jamás entró íntegro en la caja del club. Esos 195 millones son los que hoy pone como precio mínimo Lim para desprenderse de sus acciones, pese a que el discurso público es decir que no está interesado en vender.

Lim está intentando vender aunque el discurso público siempre va a ser que no le interesa hacerlo

Sin embargo, el asiático sabe que ahora mismo es muy complicado encontrar a alguien que pueda ponerle esa cantidad encima de la mesa, sabiendo que el club además acumula una deuda superior a los 560 millones de euros, según las últimas cuentas oficiales del club valencianistas, y sobre todo que hay una obligación con la ciudad de acabar el nuevo estadio de Mestalla que supone otra inversión de al menos 120-130 millones de euros o al menos trabajar para encontrar un socio que pueda acabarlo, algo que Lim ha sido incapaz de hacer en sus seis años como máximo accionista del Valencia CF.

Ante la situación actual de descontento del valencianismo, la presión que está ejerciendo el aficionado y que sería mucho mayor si el COVID-19 no hubiera cerrado los estadios, la presión del Ayuntamiento de Valencia que le exige a Lim que ponga el dinero y acabe el nuevo estadio, no como el Consell que a través de Ximo Puig es partidario de ampliarle los plazos de la ATE, ahora mismo Peter Lim está metido en un callejón sin salida porque no tiene ninguna intención de desarrollar un proyecto mínimamente serio y creíble en el Valencia CF y ha abandonado al club a su suerte. Lim ha dejado todo en manos de una plantilla joven, con pocas alternativas y en manos de un entrenador que esta misma semana ha pedido ser liberado de su contrato. Esa situación asusta a valencianistas de todos las clases y condiciones sociales y ha provocado muchos movimientos en torno al club.

Andrea Radiazzani en el palco.

ANDREA RADRIZZANI

Cuando el Leeds United pensó en Rodrigo Moreno el dueño del club inglés Andrea Radrizzani tiró de agenda para consultar como era el jugador y si merecía la pena pagar una alta cantidad por su traspaso y contactó con una persona que conoce muy bien el club de Mestalla. En la conversación con esta persona, con la que el italiano tiene una excelente relación, Radrizzani le contó su plan de expansión y su intención de controlar más clubes además del Leeds United y la operación que estaba negociando para quedarse el Genova por unos 17 millones de euros y además asumir los 80 millones de deuda del club inglés.

Al escuchar la idea de expansión de Radrizzani y conocer la opción de contar con un fondo de inversión (TPG) para invertir en fútbol, el valenciano, amigo de Radrizzani y conocedor del Valencia CF y de la necesidad de un cambio en el accionariado le propuso que le comentara la idea a Peter Lim cuando negociara la operación de compra de Rodrigo Moreno. Y así fue. El empresario italiano y dueño del Leeds United le ofreció a Peter Lim 100 millones de euros a través del fondo americano TPG por sus acciones del Valencia CF, pero Peter Lim contestó con una contraoferta y le dijo a Radrizzani que no podía vender por menos de 195 millones de euros porque eso significaba dar 95 millones de pérdidas en su empresa matriz, en la que no para de acumular pérdidas por el COVID.

Lim le explicó al italiano que no puede vender por menos de 195 millones por las pérdidas que acumula en sus empresas

Peter Lim le ofreció al italiano intercambiar el 50 por cien de las acciones del Valencia por las del Leeds, o en su defecto le ofreció que comprara un paquete accionarial del Valencia para compartir la gestión del club. Radrizzani se negó en rotundo porque su idea es manejar el paquete mayoritario de acciones de la entidad de Mestalla y controlar la sociedad. Según fuentes conocedoras de la conversación entre Radrizzani y Peter Lim, que se conocían desde hacía años pero este verano han profundizado en su amistad, el italiano valora seriamente realizar una inversión para intentar comprar la mayoría accionarial del Valencia CF.

VÍA VALENCIANA EN MARCHA

El nerviosismo que ha generado en el valencianismo la gestión de Peter Lim con su dejadez a la hora de construir un equipo, de acabar el estadio y principalmente con la crispación que ha generado entre todos los estamentos valencianistas a los que en algunos casos ha llegado a expulsar del estadio, como a la Agrupación de Peñas, o a los que el propio presidente ha mandado callar, han provocado que haya habido desde hace tiempo un grupo de empresarios valencianos que hayan intentado aglutinarse para buscar soluciones.

Según la información de la que dispone este medio, existe un grupo de empresarios con apoyo de un importante capital económico, procedente de un fondo de inversión en el que tienen capacidad de decisión valencianos, que hace meses tienen marcha un proyecto silencioso que no ha aparecido, ni ha trascendido pero que tienen una preocupación grande por lo que emana del club. Estos empresarios sí se han reunido con las administraciones valencianas y también con Bankia, un actor principal en cualquier cambio accionarial del Valencia CF.

También ha habido algún movimiento más porque exjugadores de peso y también algún ex directivo ha movido hilos para buscar capital y preparar opciones de proyecto para intentar comprarle las acciones a Lim. Ahora, ante la aparición de un nuevo posible inversor extranjero como es Andrea Radrizzani es evidente que si el empresario de valenciano tiene algo que decir para recuperar el club este es el momento.

Peter LIM quiere vender el Valencia pero seguramente no dará ninguna facilidad para comprárselo porque se siente herido en su orgullo, y no perdonará con facilidad que el valencianismo le haya pedido que se marche y lo haya hecho público a nivel mundial. Hace tiempo se empezó a jugar a los despachos un nuevo cambio accionarial que normalmente nunca son cuestión de semanas ni meses.