Chrome, Firefox, Edge, Opera, Safari… Si bien existen muchísimos buenos programas para navegar a través de nuestros portales preferidos, pocas diferencias conceptuales podemos hallar entre ellos. Brave, el navegador que apuesta por la privacidad, pretende ofrecer una experiencia completamente distinta que queremos repasar en detalle.
Se trata de un software anunciado hace ya un par de años y que, desde entonces, se había mantenido en fase de prueba, disponible sólo para un puñado de usuarios que podían utilizarlo y dar sus impresiones a los desarrolladores.
Sin embargo, todo eso acabó con el lanzamiento del nuevo navegador Brave en una versión estable, la 1.0, hace apenas algunas semanas. El producto, ideado por el ex CEO de Mozilla, Brendan Eich, pretende revolucionar para siempre la forma en la que navegamos en Windows, Mac OS X, Android y iOS, con una clara apuesta por la seguridad y las recompensas a los usuarios.
Ventajas de Brave
Si tuviéramos que destacar algunas características de este navegador que le hacen especial respecto a otros, sin dudas la primera de ellas sería el sistema denominado “Brave Shields”, un bloqueador de anuncios nativo que cumple las mismas funciones que los que instalamos manualmente.
Sus creadores aseguran que, al evitar que se abran constantemente pestañas con anuncios, podemos navegar hasta ocho veces más rápido, sin perder de vista tampoco que nuestra privacidad resultará superior que en cualquier otra alternativa. En la práctica, esto significa que las publicidades insertadas en los sitios no van a reproducirse de forma automática, molestándonos.
De igual modo, el mecanismo de seguridad se basa en la tecnología Blockchain, manteniendo nuestros archivos e información lejos de las miradas ajenas, sin la necesidad de tener que estar instalando extensiones ni perder tiempo con complejas configuraciones. Así se responde a la pregunta sobre si es seguro el navegador Brave.
Brave también sobresale por sus dos formatos de modo incógnito, el primero de ellos tradicional, como el que tenemos en Chrome, y el segundo aprovechando los beneficios de Tor, haciéndote invisible para las páginas y servidores.
De la misma manera, este programa no almacena datos de sus clientes tales como la ubicación geográfica, los datos sobre los inicios de sesión ni las costumbres de uso.
Y un último pero no menor detalle es que, al ejecutarse bajo el proyecto de código abierto de Google, Chromium, podrás descargar prácticamente todas las extensiones que ya conoces.
Recompensas por consumir publicidad
Otro aspecto particular de Brave es su marketplace, dentro de la cual podemos acumular puntos o “rewards” mientras consumimos publicidad, para canjearlos luego por otros elementos.
Para ello, el software se apoya en la criptomoneda BAT o “Basic Attention Token”, cuyas unidades tienen un valor cercano a 0,19 dólares y podemos comercializar como prefiramos.
Como mencionábamos, no te preocupes por tu información privada, porque Brave no la recolecta y almacena, ni tampoco guarda el historial de tu dispositivo. Todo lo controlas tú.
DuckDuckGo, su buscador predeterminado
Aunque Brave no reniega de las ventajas de Google, no utiliza el buscador de esta compañía, ni tampoco otros conocidos como Yahoo o Bing! En lugar de ellos incorpora DuckDuckGo, un servicio famoso porque no rastrea los intereses de las personas y mantiene su anonimato.
En resumen, Brave es todo lo que podemos esperar de un navegador moderno, uno que responde a las nuevas inquietudes de los usuarios respecto de su seguridad y privacidad, como así también los participa de las ganancias que obtienen sus anunciantes. Y, como decíamos antes, ésta es apenas la primera versión estable. Quién sabe, actualizaciones mediante, cuál será su techo.